Las víctimas fueron atacadas al intentar ser atendidas en un comercio sobre la Ruta Provincial N°1. La justicia determinó que la propietaria omitió los cuidados necesarios pese a conocer la peligrosidad del animal, que provoco lesiones en manos y piernas. –eldiariodecatamarca.com

El fiscal de instrucción N°3 del Distrito Este, Jorge Palacios, imputó e indagó a María Eugenia Roldán como presunta autora del delito de “Lesiones leves culposas (dos hechos — hecho nominado primero y segundo) en concurso real y en calidad de autora”, en relación con ataques protagonizados por un perro de su propiedad que lesionó a dos personas.
En el marco de la Investigación Penal Preparatoria, el representante del Ministerio Público incorporó como elementos de prueba: actuaciones de la Unidad Judicial 3; denuncias de las víctimas; exámenes técnicos médicos; actas de constatación; actas de procedimiento y actuaciones realizadas por personal de la Comisaría Seccional Décima Segunda; declaraciones testimoniales; registro fotográfico del lugar del hecho; y demás constancias obrantes en autos.
El cúmulo probatorio permitió sostener la imputación en contra de Roldán, quien, asistida por abogado particular, se abstuvo de declarar durante la audiencia indagatoria.
Los hechos
En base a la acusación los hechos ocurrieron entre el 10 y 12 de febrero pasado.
El primero de ellos sucedió, alrededor de las 21:00 horas, en un domicilio ubicado sobre Ruta Provincial N° 01, en la localidad de Banda de Varela, San Fernando del Valle de Catamarca,donde funciona un comercio tipo almacén, una persona se presentó en el lugar y, al golpear las palmas para ser atendida, fue atacada por un can de raza aparentemente pitbull, pelaje marrón y contextura robusta, propiedad de la imputada.
Como consecuencia del ataque, la víctima sufrió “traumatismo por mordedura de perro en mano derecha, dedo mayor; traumatismo contuso en bíceps derecho; traumatismo en muslo inferior izquierdo con lesión contuso cortante”, requiriendo 15 días de curación e incapacidad, conforme el examen técnico médico incorporado a la causa.
El segundo hecho ocurrió el 12 de febrero, a las 9:30 horas, en el mismo domicilio. En esa oportunidad, otra persona concurrió al lugar y, al golpear las palmas para ser atendida, fue igualmente atacada por el mismo animal.
La víctima presentó “vendaje en mano y rodilla derecha por heridas compatibles con mordedura canina; suturas de más de 24 horas de evolución”, según el examen técnico médico obrante en autos.
En ambos episodios, la imputación sostiene que las lesiones se produjeron como consecuencia de la omisión de la acusada de adoptar las medidas de seguridad y vigilancia necesarias para evitar los ataques, pese a conocer la agresividad del animal y el peligro concreto que representaba para terceros.
