La industria textil registró en octubre una caída interanual récord, con fuerte retracción de la producción, uso mínimo de capacidad instalada, pérdida de empleo, importaciones en alza y precios por debajo de la inflación.

La actividad de la industria textil volvió a mostrar números críticos en el mes de octubre, tras registrar una caída interanual del 24%, muy superior a la contracción del 2,9% observada en la industria en su conjunto, según el último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). La fuerte retracción de la producción, con un aumento de importaciones como contexto, se tradujo en un uso mínimo de capacidad instalada, pérdida de empleo y precios por debajo de la inflación. El nivel alcanzado fue el más bajo de todo el período 2016-2025, sólo comparable con los registros de mayo de 2020, en plena pandemia.

En el acumulado de los primeros diez meses del año, el contraste también es marcado: mientras el sector textil retrocedió 3,4%, la industria total exhibió un crecimiento del 3,1%. La caída interanual de octubre estuvo explicada principalmente por el retroceso en “Tejidos y acabado de productos textiles” e “Hilados de algodón”, mientras que en la comparación mensual incidió la contracción en la “Preparación de fibras de uso textil”.

El deterioro productivo se reflejó en la utilización de la capacidad instalada, que en octubre se ubicó en apenas 32,5%. Esto implicó una baja de 4,6 puntos porcentuales respecto de septiembre y de 15,3 puntos en relación con el mismo mes del año anterior, consolidando al textil como el sector industrial con peor desempeño en este indicador.

En materia de inversiones, la compra de maquinaria importada alcanzó los US$ 164 millones en lo que va de 2025. Si bien el monto supera el total registrado en 2024, continúa muy por debajo de los niveles observados entre 2021 y 2023, lo que da cuenta de un proceso de inversión todavía limitado.

El impacto de la crisis también se trasladó al mercado laboral. En septiembre de 2025, los sectores textil, confección, cuero y calzado registraron unos 105.000 puestos formales, 2.000 menos que el mes anterior y 8.000 menos que un año atrás. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada supera los 16.000 empleos.

Los datos del segundo trimestre refuerzan esta tendencia: los sectores textiles y de la confección generaron 97.189 puestos formales, lo que implicó una reducción de 2.508 empleos respecto del mismo período de 2024 y una menor participación dentro del empleo industrial total.