En plena campaña militar de Estados Unidos en Medio Oriente, Carlos Presti se trasladó a Miami para participar de una cumbre de Defensa regional. Más muestras de alineamiento con la Casa Blanca.

Mientras Estados Unidos se encuentra en plena campaña bélica en Medio Oriente, el ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti, participará este jueves de una cumbre de seguridad hemisférica en Miami encabezada por el secretario de Guerra norteamericano, Pete Hegseth. La jornada contará con la presencia de delegaciones de 15 países aliados y finalizará con la firma de un convenio de cooperación internacional en materia de seguridad y defensa.
Una cumbre en Miami y otra muestra de alineamiento total
El encuentro es una nueva muestra del alineamiento total del Gobierno de Javier Milei con la administración de Donald Trump, en un escenario regional marcado por la intervención militar estadounidense en Venezuela. El operativo norteamericano culminó con el arresto de Nicolás Maduro por acusaciones de conspiración, terrorismo y narcotrafico, e intensificó la polarización en la región entre los países alineados con la Casa Blanca y los que resisten su expansión por Latinoamérica.
En paralelo, los esfuerzos de la Secretaría de Guerra que comanda Hegseth están concentrados en la ofensiva conjunta con Israel contra Irán destinado a abortar su plan nuclear, aunque luego Donald Trump reveló que el objetivo final es un cambio de régimen. "Cuando terminemos, tomen el control de su Gobierno. Será suyo para que lo tomen. Esta será probablemente su única oportunidad durante generaciones", le enfatizó el republicano a la sociedad iraní.
En ese marco, la Argentina fue el único país latinoamericano que manifestó su apoyo total a la avanzada militar estadounidense-israelí y celebró la eliminación del líder iraní Alí Jamenei, a quien calificó como "una de las personas más malvadas, violentas y crueles que ha visto la historia de la humanidad".
En consecuencia, el Gobierno argentino decidió elevar a "alto” el nivel de seguridad en todo el país y se encuentra monitoreando todos los "objetivos sensibles" del territorio, así como "la infraestructura crítica y la comunidad judia, entre otros, con la finalidad de garantizar la integridad, la vida y la libertad de los habitantes en el territorio nacional". Todo esto en cooperación con agencias internacionales, a fin de asegurar la detección inmediata de posibles riesgos o amenazas contra la seguridad nacional.