LA ISLA FM EN VIVO: CARGANDO...

Con el respaldo de un nuevo desembolso de 150 millones de dólares proveniente de un consorcio de bancos chinos, el ministro de Economía confirmó la regularización del contrato para terminar el complejo hidroeléctrico.

El Gobierno nacional anunció la reanudación de las obras de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz, uno de los proyectos energéticos más grandes del país, que permanecía paralizado desde fines de 2023. La decisión se formalizó tras la firma de un acuerdo entre Energía Argentina S.A. ( ENARSA), la unión transitoria de empresas (UTE) a cargo de la construcción y el gobierno santacruceño.

Según informó el Ministerio de Economía, el entendimiento permitió destrabar un conflicto contractual que se arrastraba desde hace años y habilitar la reactivación inmediata de los trabajos de la represa Jorge Cepernic (originalmente llamada La Barrancosa), la más avanzada del complejo, y presidente Néstor Kirchner (antes denominada Cóndor Cliff).

El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó la medida a través de sus redes sociales y sostuvo que el acuerdo permitirá “regularizar las condiciones para retomar la construcción” de la central hidroeléctrica. De acuerdo con el cronograma oficial, la represa podría entrar en operación en 2030, con una generación estimada de 1.860 GWh anuales y una potencia instalada de 360 megavatios que se incorporarán al Sistema Argentino Interconectado.

Las represas del río Santa Cruz fueron licitadas en 2013 con el objetivo de ampliar la capacidad de generación eléctrica del país. El plan original contemplaba la finalización de las obras en 2023, pero el proyecto atravesó sucesivas demoras vinculadas a dificultades financieras, la pandemia y a disputas políticas.

Según información oficial, desde 2016 no se actualizaron los valores del contrato pese al aumento de los costos de construcción, lo que generó reclamos acumulados por parte de la contratista por más de US$700 millones.

Hasta el momento se ejecutaron cerca de US$1.800 millones en ambas centrales, mientras que completar el complejo demandaría una inversión adicional estimada en unos US$5.000 millones.

La reactivación del proyecto cuenta con financiamiento proveniente de un consorcio de bancos chinos integrado por China Development Bank Corporation, Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) y Bank of China.

En los últimos días se concretó un nuevo desembolso de US$150 millones. De ese total, US$136 millones ingresaron al país para sostener el reinicio de las obras, mientras que el resto se destinó al pago de equipamiento y maquinaria adquirida en China.

Con este nuevo giro, el financiamiento transferido hasta ahora alcanza aproximadamente los US$1.850 millones sobre un compromiso total cercano a los US$4.714 millones.

La construcción del complejo está a cargo de una unión transitoria de empresas integrada en un 54% por la firma china Gezhouba, en un 36% por Eling Energía —ex Electroingeniería— y en un 10% por la empresa mendocina Hidrocuyo.