Ciudadanos de Venezuela dieron testimonio de la crisis que atraviesa el país y su mirada ante un desembarco de Estados Unidos para detener a Nicolás Maduro.

Venezuela atraviesa un período de profunde incertidumbre con la profunde crisis que asola al país y ante la presencia de los Estados Unidos en el Mar Caribe, lo que constituye una amenaza para el régimen de Nicolás Maduro, apuntado como capo narcoterrorista en Latinoamérica. En medio de este escenario, las vidas de los venezolanos son un reflejo de la incertidumbre. Hablamos con tres ciudadanos de a pie para entender cómo perciben esta amenaza.

Mariela González, una maestra de profesión de 45 años en Maracaibo, nos habló sobre lo que le genera la posibilidad de que un conflicto militar se sume a la crisis de Venezuela: “Siento un miedo que no puedo explicar. Ya no sé qué es peor: si la escasez, si la inseguridad o si una guerra. Mi sueldo no alcanza para nada y tengo que buscar cómo conseguir comida para mis hijos. Una guerra solo significaría más muerte, más destrucción. Pido paz pero tampoco podemos vivir así, con el alma en la mano”.

Por otro lado, Carlos Rodríguez, un joven estudiante de Ingeniería en la Universidad Central de Venezuela, de sólo 22 años y caraqueño, se mostró más taxativo sobre su mirada de una intervención extranjera como la única salida para Venezuela: “Es una pregunta difícil. Por un lado, la situación actual es insostenible. No hay futuro aquí para mi generación. Mis amigos se han ido casi todos porque no ven una salida a esta situación, se veían viviendo con sus padres por siempre, sin posibilidades, sin sueños, igual como me veo yo. Hay veces que trato de ubicar otra solución, pero mi mamá llora casi a diario. Ya quiero se acabe esto y si dependemos de Estado Unidos para eso, que así sea”.

Luis Gómez, un comerciante de 60 años en San Cristóbal, Estado Táchira, qué cambios espera ver en la vida diaria de los venezolanos si se concreta la confrontación: “La verdad no me imagino como sería porque Venezuela nunca ha estado en una guerra. Solamente sé que los venezolanos de bien no saldríamos a las calles sino nos resguardaríamos en casa".

Además, señaló que "aquí los únicos que buscan confrontarse con alguien son los chavistas y maduristas, que además son los que tienen las armas. Nosotros no. Imagino que las calles se vaciarían, habría toque de queda, los mercados cerrarían. Mi negocio, que ya está sufriendo, desaparecería. Imagínese, las filas para la gasolina, que ya son largas, se volverían imposibles. La comida desaparecería por completo. Sería el fin de lo poco que queda”.