El juez de Garantías Juan Pablo Masi dictó la prisión preventiva de Nicolás Rodríguez y Daniela Silva Muñoz.

En las últimas horas, el juez de Garantías Juan Pablo Masi dictó la prisión preventiva de Nicolás Rodríguez y Daniela Silva Muñoz, los empleados del Senado Bonaerense acusados de integrar la secta denominada “La Orden de la Luz ”.
La semana pasada, la fiscal Betina Lacki había pedido la prisión preventiva de ambos acusados. Fuentes cercanas al caso le confirmaron a MDZ que, el lunes, el juez dio lugar a dicho pedido, ya que considera que existen pruebas suficientes para sostener la acusación y que persisten los riesgos procesales, especialmente en relación con la protección de las víctimas y el normal desarrollo de la investigación.
A su vez, el juez ordenó iniciar el trámite para un eventual arresto domiciliario una vez que la medida quede firme. Sin embargo, esta posibilidad será evaluada más adelante por la Justicia.
Cómo operaba la secta
Rodríguez y Muñoz fueron procesados por abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma en al menos cuatro hechos ocurridos entre 2015 y 2019. A su vez, la semana pasada quedaron imputados en una segunda causa, en la que se los acusa de haber cometido otros cinco hechos de violencia sexual contra dos mujeres.
De acuerdo a las denuncias de las víctimas, a las cuales accedió MDZ, la secta se ofrecía como un ámbito de crecimiento personal y búsqueda espiritual. Con el correr del tiempo, ese vínculo se transformaba en dependencia. La causa describe un esquema de control basado en discursos místicos, rituales y reglas estrictas. Las mujeres eran sometidas a prácticas que los líderes justificaban como necesarias para la “purificación” o la “liberación”, pero que en los hechos derivaban en abusos sexuales, humillaciones y disciplinamiento psicológico.
Los tenebrosos mensajes de "La Orden de la Luz"
Una de las víctimas, identificada como FA, relató que en 2016 conoció a Rodríguez, a quien debía servir. “Yo tenía un propósito que era servir a Nicolás, ya que era un guerrero que manejaba el fuego y otros poderes a nivel mundial, y que a partir de ese momento debía responder a sus necesidades”, detalló.
Sin embargo, unos meses después, la joven comenzó a recibir mails de parte de Rodríguez. Dichos mensajes eran enviados por la cuenta:
“El primer correo que recibí, fue el 28 de mayo del 2017, donde me relataban una historia donde el Dios KIEI había salvado vidas”, agregó. Y señaló: “Comencé a recibir más correos, las cuales eran alertas”.
En uno de los mails, el cual tiene fecha del 25 de enero de 2020, se lee lo siguiente: “Los guerreros sombras son hombres y mujeres entrenados en el silencio y la oscuridad. Envenenan y matan antes de que alguien pueda verlos. Desde que cambiaron su liderazgo ofrecen servicios de mercenarios, no por dinero sino por secretos y recetas. El kiei va a intentar tomar el liderazgo para cambiar su rumbo”.
Otros de los mensajes, con fecha del 28 de junio de 2019, menciona: “Están intentando crear en el país un bosque de Aokigahara. Un lugar de suicidios rituales. Intentemos estar todos atentos a buscar lugares de una gran energía negativa concentrada, o noticias periodísticas sobre muchos suicidios. La luz es eterna”.
Dicho material, al igual que los dispositivos electrónicos y las armas blancas secuestradas en el domicilio de los imputados, se encuentran a disposición de la Justicia. Los investigadores estiman que podrían haber al menos 20 víctimas, algunas de ellas menores de edad al momento de los hechos.
