El Tribunal Superior de Chubut anuló la sentencia que había apartado del cargo a una jueza que besó a un preso condenado.

La historia judicial de Mariel Suárez volvió a dar un giro inesperado. La ex jueza de Comodoro Rivadavia, que quedó en el centro de una fuerte controversia nacional luego de ser filmada besando a un preso condenado a prisión perpetua, fue restituida a su cargo por decisión unánime del Tribunal Superior de Justicia de Chubut.
La resolución dejó sin efecto la sentencia dictada en noviembre de 2023 que había derivado en su apartamiento y habilitó su regreso a la actividad judicial. El máximo tribunal provincial consideró que durante el proceso se vulneró la garantía de imparcialidad, argumento que terminó siendo determinante para declarar la nulidad de la sanción.
El caso había adquirido enorme repercusión pública a fines de 2021 cuando trascendieron imágenes captadas por cámaras de seguridad del Instituto Penitenciario Provincial. En los videos se observaba a Suárez manteniendo una relación de cercanía con Cristian “Mai” Bustos, un detenido condenado por homicidio a prisión perpetua.
Los videos de la exjueza y el preso
Las grabaciones mostraban abrazos, caricias, selfies y besos entre ambos durante encuentros que la magistrada mantuvo en el establecimiento penitenciario. La situación generó un escándalo institucional y derivó en una investigación administrativa impulsada por el propio Superior Tribunal de Justicia.
Sin embargo, la acusación penal que enfrentó Suárez no estuvo relacionada directamente con las imágenes difundidas. La exmagistrada fue imputada por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público debido a que habría faltado a una audiencia judicial alegando problemas de salud mientras realizaba visitas al interno.
Según sostuvo durante la investigación, los encuentros tenían como objetivo recopilar información para escribir un libro sobre la vida de Bustos. Esa explicación nunca logró disipar las dudas generadas por el contenido de las grabaciones.
Sobreseimiento en la causa penal
La situación comenzó a cambiar en 2025 cuando la Justicia resolvió sobreseerla en la causa penal. El juez Marcelo Nieto Di Biase concluyó que no existían elementos suficientes para configurar un delito y decidió cerrar el expediente antes de que llegara a juicio oral.
Ese antecedente fue utilizado por la defensa de Suárez para reclamar la revisión de las sanciones que la habían apartado del Poder Judicial. Finalmente, el Tribunal Superior hizo lugar a ese planteo y ordenó su inmediata restitución.
Los detalles incorporados al sumario administrativo reflejaron la magnitud del escándalo. Personal penitenciario declaró haber observado a la jueza y al interno en situaciones consideradas impropias para una visita profesional. Algunos testimonios describieron abrazos, caricias en el cabello y besos, mientras que otros señalaron que ambos permanecieron sentados en el suelo durante parte de los encuentros.
Incluso trascendió que la magistrada ingresó en algunas oportunidades con alimentos, golosinas y elementos personales para compartir con el detenido. Las escenas fueron registradas por cámaras internas y motivaron la elaboración de informes elevados a las autoridades penitenciarias.
No fue la primera vez que Suárez logró revertir una destitución. En 2013 había sido removida de su cargo tras un jury impulsado por cuestionamientos a su desempeño como jueza penal. Dos años más tarde consiguió que aquella decisión fuera anulada por irregularidades detectadas durante el proceso de enjuiciamiento y recuperó sus funciones.
Ahora, más de cuatro años después de que las imágenes con Bustos recorrieran el país y generaran una fuerte controversia en el ámbito judicial, la magistrada volverá nuevamente a ocupar un cargo dentro de la Justicia chubutense.
