Ghislaine Maxwell podría estar implicada en la desaparición de la menor que se dio en Portugal en 2007. Conocé todos los detalles y la relación.

La reciente desclasificación de un extenso volumen de documentos judiciales vinculados a la red criminal de Jeffrey Epstein ha sacudido la opinión pública al incluir una mención inesperada: un testimonio que vincula el entorno del pederasta con la desaparición de Madeleine McCann. La niña británica, cuyo rastro se perdió en Portugal en el año 2007, vuelve a ser centro de especulaciones tras la revelación de una declaración que asocia a Ghislaine Maxwell, mano derecha de Epstein, con el caso.
Según los documentos, un testigo asegura haber presenciado una escena sospechosa en septiembre de 2009. El relato describe a una mujer con rasgos muy similares a los de Maxwell, quien caminaba por la vía pública acompañada de una niña pequeña y un hombre de mediana edad que se desplazaba unos metros por delante de ellas. Años más tarde, al profundizar en los detalles del caso McCann y observar las imágenes difundidas en medios, el declarante conectó aquel recuerdo con la desaparición ocurrida en el Algarve.
Uno de los puntos más inquietantes de la declaración radica en una seña particular de la menor. El testigo enfatizó que la niña se tapaba el ojo derecho, un gesto que le recordó de inmediato al coloboma de iris que padecía Madeleine, una marca distintiva que fue clave en las campañas de búsqueda global. En el momento del avistamiento reportado (2009), la pequeña habría tenido seis años, una edad que, según el testimonio, resultaba compatible con la apariencia de la niña observada en la calle.
Sin embargo, el valor probatorio de este relato es cuestionable. El propio declarante admitió que no otorgó credibilidad «inmediata» a lo que presenció y, en consecuencia, no lo notificó a la policía en aquel entonces. Su decisión de formalizar el testimonio ocurrió mucho tiempo después, influenciada por teorías y datos que circulan en plataformas digitales y redes sociales.
Pese al impacto mediático de la noticia, las agencias de seguridad de Estados Unidos y el Reino Unido han mantenido una postura escéptica. Han aclarado que este testimonio no representa una prueba contundente ni justifica la apertura de una nueva vía de investigación formal dentro de la denominada Operación Grange. Para los investigadores, se trata de una declaración aislada y no corroborada que forma parte de un conjunto masivo de documentos de variada fiabilidad.
Cabe recordar que Ghislaine Maxwell cumple actualmente una condena por haber reclutado y facilitado el abuso de menores dentro del esquema de Epstein. Por su parte, el misterio de Madeleine McCann, desaparecida a los tres años en Praia da Luz, permanece como uno de los enigmas más oscuros de la justicia internacional, sumando ahora este nuevo y controvertido capítulo a su ya extenso expediente.
