El siniestro ocurrió mientras el cantante estaba de gira. Su madre, Claudia Valenzuela, descartó un desperfecto eléctrico ya que el lugar estaba inhabilitado y crecen las dudas sobre el origen del fuego.

Una columna de humo negro y la destrucción total de un inmueble encendieron las alarmas en el entorno de L-Gante. Un boliche asociado al referente de la Cumbia 420, ubicado en General Rodríguez, fue consumido por las llamas este lunes 2 de febrero en circunstancias que la Justicia intenta esclarecer.
El episodio ocurrió alrededor de las 15 horas. Mientras los bomberos trabajaban para sofocar el fuego que amenazaba con extenderse a los comercios linderos, lo que obligó a evacuar toda la cuadra, las imágenes del desastre comenzaron a llegarle al músico, quien se encontraba regresando de una gira por San Juan y Mendoza.
"No había nada enchufado"
Lo que al principio parecía un accidente, rápidamente se tiñó de sospechas. Fue Claudia Valenzuela, madre del artista, quien sembró la duda sobre la intencionalidad del hecho. En diálogo con la prensa, Claudia remarcó lo llamativo del incidente: “El lugar estaba cerrado, inhabilitado. O sea, no había nada enchufado. No sabemos qué pudo haber sido”, expresó, calificando la situación de "muy extraña".
Al descartar la posibilidad de un cortocircuito por la falta de suministro eléctrico activo, las miradas apuntan ahora a un posible ataque externo.
El impacto en L-Gante
Luis Perdomo, amigo del cantante, relató en DDM (América TV) cómo vivieron el momento: "Estábamos en plena gira. Al principio creíamos que era una 'chicaneada', hasta que llegaron las primeras imágenes y confirmamos que sí: se estaba prendiendo fuego el boliche bailable donde Elián promueve fiestas".
Desde el entorno del músico aseguran que el episodio golpeó anímicamente a L-Gante, ya que las llamas le trajeron el amargo recuerdo del incendio que destruyó su casa tiempo atrás. Afortunadamente, Valenzuela confirmó que no hubo víctimas ni heridos, y que las pérdidas fueron "únicamente materiales".
Actualmente, el foco está puesto en las pericias de los bomberos y el análisis de las cámaras de seguridad de la zona. Los investigadores no descartan ninguna hipótesis, incluidas las versiones de los vecinos que podrían haber visto movimientos sospechosos antes de que se desatara el infierno en el local.
