LA ISLA FM EN VIVO: CARGANDO...

La investigación encontró una clave en las plantas con flores y explicó qué mecanismo les permitió resistir.

Una investigación científica volvió a mirar uno de los episodios más dramáticos de la historia de la Tierra: el impacto del meteorito que hace 66 millones de años acabó con los dinosaurios no aviarios y con casi un tercio de la vida del planeta. Pero en medio de esa devastación, algunos seres vivos lograron sobrevivir, y ahora los científicos creen haber encontrado una de las razones que ayudó a muchas plantas con flores a resistir.

El trabajo fue publicado en la revista Cell y sostiene que una duplicación accidental del genoma completo pudo haber sido clave para que esas plantas atravesaran condiciones extremas. Esa estrategia natural, conocida como poliploidía, consiste en tener juegos extra de cromosomas, algo que en ciertos contextos puede convertirse en una ventaja.

En situaciones normales, esa duplicación no siempre ayuda. De hecho, los investigadores explican que en ambientes estables suele ser una carga, porque exige más nutrientes, puede afectar la fertilidad y aumenta el riesgo de mutaciones dañinas. Pero cuando el entorno cambia de manera brusca, el efecto puede ser el contrario.

Según la investigación, tener copias extra del genoma permite aumentar la variación genética y abre la posibilidad de que algunos genes desarrollen nuevas funciones. Eso puede ser útil para soportar estrés extremo, como calor, sequía, salinidad, falta de luz o bajas temperaturas.

Para llegar a esa conclusión, los científicos analizaron los genomas de 470 especies de plantas con flor. Buscaron rastros de antiguas duplicaciones completas del genoma y luego compararon esos datos con información obtenida de 44 fósiles vegetales. Así lograron estimar en qué momentos de la historia ocurrieron esos cambios.

Lo que encontraron fue llamativo. Las duplicaciones aparecían vinculadas con períodos de fuerte agitación ambiental y con grandes extinciones. Entre esos momentos estuvieron la caída del asteroide hace 66 millones de años, la extinción del Eoceno-Oligoceno hace 33,5 millones de años y el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, ocurrido hace 56 millones de años, una etapa de calentamiento global acelerado.

Para los autores, esos períodos actuaron como cuellos de botella ecológicos. En ese contexto, las plantas con genomas duplicados habrían tenido más capacidad de adaptación que otras. Además, como los ecosistemas colapsaban y la competencia bajaba de manera drástica, esas especies también encontraban más espacio para establecer nuevas características evolutivas. Uno de los autores del estudio, Yves Van de Peer, de la Universidad de Gante, explicó: "La duplicación del genoma completo suele verse como un callejón sin salida evolutivo en entornos estables, pero en situaciones extremas puede ofrecer ventajas inesperadas".

La investigación no solo mira hacia el pasado. También plantea una posible conexión con el presente. Los autores comparan la crisis climática actual con el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, cuando la temperatura global subió entre 5 y 9 grados a lo largo de unos 100.000 años. Aunque el calentamiento de hoy ocurre mucho más rápido, creen que la poliploidía podría volver a jugar un papel importante en la capacidad de adaptación de algunas plantas.

En ese sentido, Van de Peer concluyó: "Aunque el clima actual se está calentando a un ritmo mucho más rápido, lo que vemos del pasado sugiere que la poliploidía puede ayudar a las plantas a enfrentar estas condiciones estresantes". Por eso, la investigación no solo aporta una respuesta sobre qué seres vivos lograron resistir tras el meteorito que cambió la historia del planeta. También abre una pista sobre cómo ciertas plantas podrían enfrentar los cambios extremos del clima actual.