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En la tarde del sábado 3 de octubre, alrededor de 600 niños y niñas, provenientes de distintas comunidades de Capital y algunas del interior catamarqueño, vivieron una verdadera fiesta de la fe, durante el 10º Encuentro Diocesano de Niños, llevado a cabo en el amplio Salón Virgen del Valle de la casa de retiros espirituales Emaús.- eldiariodecatamarca.com - La Isla FM

Bajo el lema “Con Fray Mamerto Esquiú en el Cielo”, los chicos se sumaron a la fiesta de los 200 años del nacimiento del Beato Esquiú, quien estuvo presente en cada momento del encuentro, junto a Jesús y Nuestra Madre del Valle.

También se festejó el décimo aniversario de la Pastoral de la Niñez responsable de promover cada año este espacio destinado a los más pequeños, invitándolos a vivir la gran aventura de la santidad, con el asesoramiento del padre Santiago Granillo.

En un clima de mucha alegría, acompañados de sus padres y catequistas, los chicos compartieron la música, el canto y sus aptitudes artísticas ofrecidas en primera instancia por alumnos del Colegio Nuestra Señora de Guadalupe, de San Isidro, Valle Viejo, quienes realizaron una representación teatral con momentos de la vida del Beato Esquiú denominada “Con Fray Mamerto en el Cielo”. 

Con la presencia del Obispo


El encuentro contó con la presencia del obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, quien presidió la Santa Misa, concelebrada por el padre Santiago Granillo, asesor espiritual de la Pastoral de la Niñez, y el padre Carlos Rodrìguez, párroco de la Inmaculada Concepción de El Alto.

Durante la celebración eucarística, donde se presentaron signos vinculados con la figura del Beato Esquiú, el pastor diocesano interactuó con los pequeños reflexionando acerca del Evangelio proclamado referido a la parábola de la viña (Mateo 21,33-43).

También recordó que en esta jornada “se cumplen 800 años de la muerte de San Francisco de Asís, se llama Día del Tránsito, ya que dejó este mundo allá en Asís”. Y pidió que “así como inspiró al Beato Mamerto a tener este estilo de vida pobre, de obediencia, de sencillez, de oración, que también nos ayude a que entre estos niños y niñas puedan surgir sacerdotes franciscanos y monjitas clarisas, de Santa Clara de Asís, quien es contemporánea a San Francisco, -y de ahí surgió la gran Orden de las Clarisas y la Orden Franciscana-, porque necesitamos en este mundo muchos chicos y chicas que quieran servir al Señor, que quieran ser de esos que trabajan en la viña del Señor para cuidarla de tantas cosas malas y así florecer el Reino de Dios en el mundo”.

Adoración Eucarística

Luego de la Santa Misa, se vivió un momento profundo de oración junto a Jesús en la Adoración Eucarística, donde se pusieron ante el Señor las intenciones que los niños las escribieron en un corazón de cartulina, y todas aquellas que estaban en el corazón de cada uno de los presentes.

Hacia el final, se disfrutó de la danza folclórica de la mano del grupo del oratorio Divino Niño Jesús ubicado en el barrio Villa Eumelia de Capital.

Como corolario, se cantó el Cumpleaños Feliz al Beato Mamerto Esquiú, cuya figura y legado impregnó esta jornada de fe infantil, y se celebró con gratitud los diez años de tarea evangelizadora de la Pastoral de la Niñez con los niños, las embarazadas y los ancianos.