Es la pregunta que se hacen, docentes, padres, alumnos y hasta otros funcionarios y proveedores. Para muchos desde el 30 de abril que el ministerio de Educación está paralizado y mal administrado-eldiariodecatamarca.com

Ministra Verónica Soria
Verónica Soria, una contadora que supo ocupar otros cargos y se ganó la confianza del mismísimo gobernador, hoy hace agua por todos lados. La ineficiencia en la administración de la cosa pública se puede visualizar en cada resolución emanada desde el escritorio de la mujer que administra dos carteras muy importantes como son Trabajo y Educación, sin un plan que erradique la desocupación, sin una idea que mejore el servicio de Educación con establecimientos públicos cerrados bajo candado a raíz de una controvertida resolución, supervisores bloqueados, con ausencia de docentes en diversas materias por no designar suplentes, mientras quedan 90 días para que se extinga el periodo lectivo, que concluirá con estudiantes que no conocieron el desarrollo pedagógico de diversas materias sin docentes que las dicten. Con escuelas que carecen hasta de tizas y preceptores.

En tanto ella sentada en su poltrona, recibiendo a algún funcionario de su “estrecha” confianza, pero negándose a recibir a cualquiera que lleve una idea, o presto a un dialogo con la principal autoridad, no pagando una montaña de deudas cuyos expedientes paralizó por ser de su antecesor Nicolas Rosales, exhibiendo al parecer una dicotomía con el actual Fiscal de Estado, aunque privilegiando a un par de empresas con libre acceso a proveer al Ministerio de Trabajo y Educación.

En definitiva, ¿qué le sucede a Soria?, porque se maneja y administra sendos ministerios como en la época del proceso, considerará que tiene un mandato divino, eterno?


