El resultado de la última sesión encendió las alarmas en el oficialismo y abrió una nueva disputa por los respaldos parlamentarios.

La pelea en la Cámara de Diputados entró en una etapa de conteo de bancas. La oposición necesita reunir 129 legisladores para abrir el recinto el 9 de septiembre, mientras La Libertad Avanza busca que ese número no aparezca en el tablero. El pedido opositor apunta a tratar iniciativas vinculadas con el endeudamiento de las familias y la prórroga por un año de la Ley de Emergencia en Discapacidad. Los bloques que impulsan la sesión sostienen que mantendrán la fecha pese a las maniobras del oficialismo.
El antecedente inmediato es el resultado de una votación que dejó 133 adhesiones opositoras. Ese número alimentó las expectativas de quienes pretenden volver al recinto, pero también encendió las alarmas dentro de la bancada libertaria.
Una cuenta que todavía no cierra
Los bloques provinciales quedaron en el centro del poroteo porque sus diputados pueden definir si la oposición consigue superar el umbral necesario. Provincias Unidas, Argentina Federal, Independencia, Elijo Catamarca y La Neuquinidad reúnen parte de esas bancas en disputa. Argentina Federal tiene nueve integrantes y Elijo Catamarca suma tres. Oscar Herrera Ahuad y Sebastián Nóblega, presidentes de esas bancadas, firmaron el pedido de sesión especial del 9 de septiembre.
El oficialismo también observa a los legisladores de Provincias Unidas. Lourdes Arrieta, Jorge Ávila, Sergio Capozzi, José Núñez, Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán figuran entre los nombres sobre los que La Libertad Avanza puede intentar influir antes de la convocatoria.
Karina Maureira, de La Neuquinidad, forma parte del mismo cálculo, ya que responde a un espacio político cuyo gobernador es Rolando Figueroa, por lo que la posición de la provincia también entra en la negociación previa al debate. Al igual qu elos diputados de Independencia quienes acompañaron la votación que alcanzó los 133 votos y ahora vuelven a quedar bajo la atención del oficialismo.
La discusión también incorporó a representantes de Misiones y Salta, cuyos bloques comenzaron a tomar distancia de un acompañamiento automático a las posiciones de la Casa Rosada en asuntos de sensibilidad social.
