Con una nueva correlación de fuerzas y gobernadores más alineados con Milei, el Gobierno avanza para aprobar el Presupuesto 2026 y activar la reforma laboral.

El recambio parlamentario redefinió el mapa de poder en el Congreso y abrió una ventana política para el Gobierno, que busca acelerar dos discusiones clave: la reforma laboral, que se presentará el 9 de diciembre, y el Presupuesto 2026, cuyo dictamen pretende obtener el 15. La hoja de ruta expone tensiones internas, especialmente tras el intento fallido de Unión por la Patria (UxP) de forzar una sesión sin apoyo de los gobernadores.

Los mandatarios provinciales marcaron el rumbo al anunciar la conformación de un bloque federal por fuera de UxP. Raúl Jalil, Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo confirmaron que prefieren negociar con Milei antes que con Cristina Kirchner, a quien consideran sin margen de maniobra. Un gesto adicional consolidó el acercamiento: LLA colaboró con el PRO para aprobar el Presupuesto porteño en la Legislatura.

Nuevo equilibrio en Diputados y el Senado

En este escenario, Diego Santilli tendría asegurados 120 diputados y 37 senadores para aprobar el Presupuesto antes de fin de año. La reforma laboral, en cambio, enfrentará un recorrido más complejo: el oficialismo estima que recién podría sancionarse entre abril y mayo, con resistencia anticipada de la justicia laboral.

El Congreso atraviesa una etapa de reconfiguración. Juraron nuevos senadores y pronto lo harán los diputados, en un recambio que modifica por completo las mayorías. En la Cámara alta habrá veinte legisladores libertarios, mientras que en Diputados LLA aspira a ser primera minoría y disputar comisiones. En paralelo, UxP se achica y pierde influencia.