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La representación legal exige anular peritajes oficiales, al tiempo que parientes directos cuestionan duramente el desempeño institucional durante las horas iniciales tras el hallazgo del cuerpo.- eldiariodecatamarca.com – La Isla FM

A casi cuatro años de la muerte del exministro de Desarrollo Social y secretario general de UTHGRA, Juan Carlos Rojas, la investigación judicial suma un nuevo y polémico capítulo. Durante una audiencia realizada ante la Cámara de Apelaciones y Exhortos, la querella solicitó formalmente la nulidad de la pericia surgida del Ateneo Forense de Córdoba. La fiscalía, por su parte, busca incorporar el documento al expediente, lo que podría derivar en el archivo de la causa. El tribunal comunicará su resolución el próximo 8 de octubre.
Contradicciones entre la querella y los resultados del Ateneo Forense

El abogado querellante, Iván Sarquís, cuestionó con dureza el desarrollo del Ateneo Forense realizado el 13 de marzo en la provincia de Córdoba. El letrado advirtió que el perito de parte de la familia, el abogado José Luis Fenoglio, no pudo participar en “igualdad de armas” frente a los peritos oficiales debido a deficiencias técnicas durante la conexión virtual.

“Esto ha generado un perjuicio que se manifiesta en el acta. Hemos entrado con una hipótesis homicida y hemos salido con tres hipótesis, con sendas posibilidades de que estemos ante una muerte accidental. Ahí ronda el perjuicio provocado a la investigación y creemos que esto es un vicio que debe ser subsanado”, enfatizó Sarquís. Y agregó: “Necesitamos que esto se enderece porque el crimen de Juan Carlos Rojas y el encubrimiento de su homicidio no pueden quedar impunes”.

Para la querella, el cambio de postura de los médicos oficiales resulta alarmante. Sarquís sostuvo que varios profesionales, quienes en un primer momento avalaron la teoría del asesinato y arriesgaron una mecánica sobre cómo ocurrió, ahora habilitan la hipótesis de un desenlace fortuito o natural.

“Una persona no se puede generar tantas lesiones por una caída”

El abogado subrayó que la teoría de una caída accidental va en contra del sentido común, más aún si se consideran las lesiones físicas. “No pueden hablar de muerte natural o accidental porque tienen que explicar el marco lesional de las veintipico de lesiones que tiene Juan Carlos en el cuerpo. Se deja constancia de que murió tras caer desde su propia altura hacia atrás, pero tiene una tremenda lesión en el rostro. ¿Cómo lo explican?”, interpeló el letrado.

Según Sarquís, ante la imposibilidad de justificar dichas heridas, los peritos oficiales responsabilizaron al primer equipo criminalístico.

“Encontraron la forma más barata de explicarlo y dijeron: 'No podemos explicar la vinculación sistémica del marco lesional con la caída accidental por culpa del equipo criminalístico que participó en la escena'. Es inadmisible que eso figure en la causa. A nadie le entra en la cabeza que una persona de menos de 1,70 metros caiga desde su propia altura y mágicamente se produzcan 25 lesiones traumáticas”, sentenció, para luego remarcar que “el cuerpo fue movido de donde fue encontrado”.

Finalmente, el abogado denunció que durante el debate médico no hubo una deliberación justa, ya que los problemas técnicos impidieron a las partes polemizar o intercambiar opiniones, lo que vulnera las garantías constitucionales.

Indignación familiar y sospechoso accionar de la Justicia

El hijo del exministro, Fernando Rojas, también expuso un profundo malestar por la parálisis judicial y el accionar de los primeros investigadores. A cuatro años del hecho, lamentó que el paso del tiempo y las deficiencias periciales generen desesperanza en la sociedad catamarqueña.

Fernando Rojas apuntó contra el fiscal Hugo Costilla, quien en sus dictámenes recientes aún lo señala como sospechoso de haber borrado indicios en la escena. “Si él considera que hay responsabilidad mía, ¿por qué nos entregaron la casa? Ellos tienen la primera responsabilidad. Hablan de la responsabilidad del hijo, pero no de la del primer fiscal”, reclamó con enojo.

El familiar recordó el trauma de las primeras horas y cómo las autoridades, encabezadas por un fiscal al que calificó como “nuevo y acomodado por la política”, le restaron importancia al estado del cuerpo, a pesar de las evidentes lesiones. “Yo nunca me voy a olvidar de la frase que nos dijeron: 'No encontramos nada raro'. Nos insistían en que era una muerte natural, producto de una caída, y que nos quedáramos tranquilos que le iban a hacer una autopsia, todo con total tranquilidad”, reveló.

El hijo del exministro Juan Carlos Rojas desmintió categóricamente haber limpiado la vivienda para borrar huellas y aclaró que la familia recién pudo ingresar al hogar cuando la Justicia lo dispuso. “Me da bronca cuando dicen que borramos los indicios. Ellos nos entregaron la casa sin ningún indicio marcado. Estuvieron toda una tarde allí adentro, metieron un montón de gente y nosotros no sabemos qué hicieron. Nos tuvimos que quedar afuera tras encontrar el cuerpo”, detalló.

Para sustentar su postura, expuso graves falencias procesales que hoy solo pueden analizarse a través de fotografías. Por ejemplo, indicó que la camisa de su padre, la cual utilizaba los fines de semana, apareció rota y manchada con sangre, elementos que fueron desestimados en la primera inspección. Además, los anteojos de la víctima quedaron tirados en el suelo y no fueron resguardados hasta que él mismo alertó a la fiscalía.

“Tienen un desastre en el expediente que la verdad da vergüenza; pasaron cuatro años, no se sabe cómo fueron los hechos y no hay ni un responsable por esta mala actuación. Son funcionarios públicos y les debería caer el peso de la ley. Se tuvo que morir un ministro para poder llegar a un orden sobre cómo actuar ante una persona sin vida en una casa”, concluyó, y advirtió que el clima electoral de este año podría “tapar la investigación” otro año más.