La tenista kazaja se impuso por 6-4, 4-6 y 6-4 ante la bielorrusa y se vengó de lo acontecido en la definición del 2023

Elena Rybakina logró su primer título en el Abierto de Australia al imponerse a Aryna Sabalenka por 6-4, 4-6 y 6-4 en una final de máxima intensidad disputada en la Rod Laver Arena de Melbourne. La victoria entrega a la tenista kazaja su segundo Grand Slam, después del que consiguió en Wimbledon en 2022, y marca un nuevo capítulo en la rivalidad que sostiene con la número uno del mundo.

El partido comenzó con Elena Rybakina exhibiendo la solidez que la caracteriza. Desde el primer juego, la kazaja tomó la iniciativa al romper el servicio de Aryna Sabalenka y consolidar rápidamente la ventaja. Durante el primer set, Rybakina dominó tanto en los intercambios largos como con su primer saque, dificultando la reacción de la bielorrusa. La presión en los puntos clave y la capacidad para salvar situaciones complicadas permitieron a la campeona de Wimbledon cerrar la primera manga por 6-4.

Sabalenka, que llegaba como la gran referencia en pista dura y buscaba su tercer título en Melbourne, mostró su mejor versión en el segundo set. Consiguió ganar en confianza, mejorar la precisión de su servicio y encontrar espacios para imponer su potencia desde el fondo de la pista. Pese a la resistencia de Rybakina, Sabalenka logró el primer quiebre del partido a favor suyo, igualando el marcador con un 6-4 y generando expectativas de una resolución ajustada.

La tensión en el tercer set se reflejó en cada punto. Sabalenka logró adelantarse 3-0 tras un arranque decidido, pero Rybakina no perdió el control. Con máxima serenidad, la kazaja recuperó terreno paso a paso. Primero sostuvo su servicio y, luego, aprovechó los errores de Sabalenka en momentos de alta presión para revertir la desventaja. El quiebre en el 3-4 resultó determinante, ya que permitió a Rybakina tomar la delantera en el tramo decisivo del duelo.

La frialdad de Elena Rybakina en los juegos claves fue uno de los factores diferenciales del encuentro. En el octavo juego del tercer set, la kazaja salvó una bola de break y mantuvo su saque, resistiendo los embates de Sabalenka. Poco después, aprovechó la oportunidad para romper el servicio de la número uno y encaminarse a la victoria. El último juego, con Rybakina sirviendo para el partido, mostró a una tenista dueña de sus nervios y de la situación. Cerró el encuentro con autoridad, sin dar margen para la recuperación de su rival.

La derrota supone un golpe para Aryna Sabalenka, que alcanzó su cuarta final consecutiva en Australia. A pesar de la fortaleza exhibida en el segundo set, la bielorrusa cedió dos veces su servicio en el parcial definitivo. Sabalenka, que no había perdido un solo set en el torneo hasta la final, no logró sostener la regularidad ante una rival que supo elevar su nivel en los momentos de máxima exigencia.

El historial entre Sabalenka y Rybakina añade un nuevo episodio a una rivalidad que ya es una de las más importantes del circuito femenino. El antecedente inmediato, la final de 2023 en este mismo escenario, había tenido a Sabalenka como ganadora. En esta ocasión, Rybakina cambió el desenlace y fortaleció su posición entre las grandes protagonistas de la actualidad.

El desarrollo del partido confirmó las previsiones sobre el choque de estilos. Ambas jugadoras apostaron por la agresividad, buscando el control del punto desde el primer golpe. La eficacia al servicio y la capacidad para atacar devoluciones profundas marcaron el ritmo de un duelo sin tregua. Rybakina, en particular, destacó por su temple. En el primer set, salvó dos bolas de break en un momento crítico y, en el tercero, resistió cuando su rival parecía encaminada a la remontada.

La nueva campeona del Abierto de Australia demostró una gran madurez para gestionar la presión. Sus golpes planos y su capacidad para acortar los intercambios resultaron decisivos en los tramos de mayor tensión. Con este triunfo, Rybakina suma su segundo título de Grand Slam y consolida su presencia en la élite del tenis femenino.

La final de este año se suma a una serie de enfrentamientos recientes entre ambas, donde los márgenes siempre fueron mínimos. Rybakina pasa a liderar los choques más recientes en superficies rápidas.

El triunfo de Elena Rybakina en Melbourne representa un hito para el tenis de Kazajistán y reconfigura el mapa de las grandes figuras femeninas. La Rod Laver Arena fue testigo de una batalla memorable, resuelta por detalles y por la capacidad de la kazaja para resistir la presión en los momentos más delicados.

“Es difícil encontrar palabras, pero quiero felicitar a Aryna por tus resultados increíbles en los últimos años. Espero jugar más finales juntas. Quiero agradecer a ustedes por este clima espectacular, nos mantuvieron prendidas en esta gran lucha. Gracias a toda la gente de Kazajistán, sentí el apoyo desde esa esquina. Gracias a todos los que hacen posible este torneo, disfruto mucho jugar aquí. Gracias a mi equipo, sin ustedes no sería posible. Muchas cosas han sucedido, estoy muy contenta de que se den estos resultados. Sigamos yendo para adelante”, manifestó la flamante campeona en el centro de la cancha.

Sabalenka, por su parte, pese a la tristeza esbozó unas palabras. “Elena, un tenis maravilloso. Felicitaciones a tu equipo. Por supuesto a todos los que hacen este torneo posible, un apoyo increíble. Siempre busco venir y jugar frente a todos ustedes. Espero que el año que viene sea mejor para mí”. Y luego, para despedirse, remarcó: “Espero que el año que viene sea nuestro, muchas gracias”.