El tratado "asegura un acceso significativo al mercado (argentino) para las exportaciones agrícolas e industriales de Estados Unidos", expresaron oficialmente desde la Oficina del Representante Comercial del país norteamericano.

Como se informó, el canciller Pablo Quirno por nuestro país y el titular de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, su sigla en inglés), Jamieson Greer, firmaron este jueves el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco entre ambas naciones.

En las próximas horas, el texto del tratado será girado al Congreso Nacional para su tratamiento, según informó el Poder Ejecutivo, por lo que desde el oficialismo se apeló a la "responsabilidad" de los legisladores para aprobarlo.

Desde el encuentro del año pasado entre Javier Milei y Donald Trump, cuando anunciaron el acuerdo hasta su firma, la gestión mielísta lo celebró como su “mayor logro” diplomático y económico, muestra irrefutable de la “inserción” argentina en el principal mercado occidental.

Porque el pacto binacional servirá para "promover un crecimiento a largo plazo, ampliar las oportunidades y crear un entorno transparente y basado en normas para el comercio y la innovación", según aseguraban funcionarios libertarios de primer orden, desde el canciller Quirno hasta el ministro Luis Caputo y el mismísimo Presidente, entre muchos otros que siguen brindando con copas de champán.