El mandatario aseguró que expondrá su versión de los hechos ante toda la ciudadanía, incluso si sus declaraciones incomodan a sectores políticos. Además, cuestionó el proceso en su contra.

El presidente renunciante de Paraguay, Santiago Peña, aseguró que no esquivará las acusaciones en su contra y prometió exponer su versión de los hechos ante toda la ciudadanía, incluso si sus declaraciones resultan incómodas para distintos sectores políticos. El mandatario se pronunció en medio de la crisis institucional que atraviesa el país, tras el escándalo financiero de Ueno Bank y el avance del proceso de juicio político.
"Voy a exponer mi verdad ante toda la ciudadanía, aunque resulte incómoda para muchos actores políticos. Nunca voy a rehuir mi compromiso con la gente, y menos en los momentos difíciles", expresó Peña en un comunicado difundido en sus redes sociales.
Con estas palabras, buscó mostrar una postura de confrontación frente a los cuestionamientos políticos y ratificar su intención de dar explicaciones públicas sobre las acusaciones.
El mensaje llegó después de que el mandatario solicitara una prórroga de 72 horas para preparar su defensa ante el Senado. El pedido, dirigido al titular de la Cámara Alta, Basilio "Bachi" Núñez, fue rechazado, por lo que quedó en pie el cronograma previsto para su comparecencia.
En la nota, Santiago Peña argumentó que había recibido la notificación a las 22.15, acompañada de un escrito acusatorio de 15 páginas y aproximadamente 300 fojas de anexos. Según sostuvo, contar con menos de 12 horas para analizar ese material, elegir un abogado y organizar su estrategia resultaba insuficiente. "Eso no es debido proceso", cuestionó.
La disputa política tiene como telón de fondo la intervención y posterior cierre de Ueno Bank, una entidad que administraba alrededor de 850 millones de dólares en fondos públicos, incluidos recursos previsionales. La decisión del Banco Central paraguayo generó preocupación entre los ahorristas, largas filas para reclamar la devolución de los depósitos y una fuerte controversia sobre el manejo de los recursos estatales.
A su vez, la Fiscalía abrió tres causas penales vinculadas con la supervisión y resolución del banco, la colocación de fondos públicos en la entidad y las actuaciones de autoridades y exfuncionarios de distintas instituciones. En ese marco, el fiscal general del Estado, Emiliano Rolón Fernández, dispuso la conformación de un equipo especializado para avanzar con las investigaciones.
Así, mientras la crisis financiera suma derivaciones judiciales y políticas, Santiago Peña intenta sostener su posición frente a las acusaciones y trasladar su defensa al terreno público, en un escenario de creciente tensión institucional en Paraguay.
