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Servicios | Cartas de Lectores |
| Sarna con gusto no pica |
| Señor Director De nuestra consideración: Rogamosle la publicación en Cartas al Director lo siguiente: "El Tapia" es un gran "tipo" y mejor amigo. Su oficio de vendedor lo obliga a caminar las calles, recogiendo historias que son filosofías de pueblo, no escritas, verdades sorprendentes con sus chispas y sentido común, verdades que contestan con su elemental acierto a complicadas preguntas que "flotan" en el medio sin respuestas. Nuestra humilde aflicción por la Provincia nos lleva a cruzarnos y dialogar diariamente unos minutos de lágrimas y alegrías en una muy personal manera de buscar, expresar y explicarnos lo que nos pasa a los catamarqueños. Queridos Amigos: la ultima vez que nos cruzamos en nuestro diario forum de la calle, criticábamos como podía ser que existan pueblos que son gobernados por dos o mas periodos por la misma gente que reparte el Estado como herencia ajena, feudalismo donde los pobres solo reciben las migajas de su legitima propiedad, y como, a pesar de los desprecios, impunidad dudosas transparencias por venales y mentirosas, la Justicia, Salud y Educación en caída libre, a pesar, repito, como vuelven a ser votados por el Pueblo-victima. En esta parte íbamos cuando "el Tapia" se largo con esta historia pueblerina para reflexionar. Decía: - En un pueblo sudaca rodeado de cerros al sur latinoamericano, una localidad vecina es Mira-Mira. Allí vive un hombre maduro cuya sabiduría a superado los limites de sus valles y quebradas, y quizás.mas allá del mar. Es tan sabio, que sus reflexiones dejan mudo al más letrado y discutidor, y es por eso que la gente de Mira-Mira le tiene miedo porque, es tan sabio, que sus sabias meditaciones dejan sin habla al más avispado. Afirmado a su verja de alambre y enredaderas en campechana imagen, su erudita soledad viaja con la mirada perdida en el infinito mientras un perro de mulato color, enorme y fornido, llora a su lado, aúlla y aúlla desconsoladamente, sin respiro en un lamento lánguido y lastimero mientras una ronquera cruel laceraba sin compasión su garganta, lo que acusaba lo largo de su agonía. Que le pasa a su perro, preguntó un foráneo caminante, curioso y afligido. No se, esta así hace mucho tiempo, contesto el anciano. Lo llevo al veterinario? No, no puedo, se niega. A lo mejor le molesta algo! Si. son las espinas. hace más de 4 años que esta sentado en un cactus lleno de filosas espinas, por eso llora y llora. Y por que no lo saca de ahí!... insistió el curioso caminante. No quiere. parece que le gusta. "El tapia" se fue y yo. me quedé mudo. Flores Luis Gustavo Segura José MILITANCIA CIUDADANA |
Año
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