Hace 33 años, en el contexto de una Latinoamérica con profundos aires de conciencia de explotación y dependencia, y ante la necesidad de cambios sociales revolucionarios, se produce el intento de copamiento del RI 17 por parte de quienes creían que un mundo mejor era posible, aún a costa de sus propias vidas.
Estos hermanos argentinos son detectados por fuerzas de seguridad e inmediatamente cercados y aniquilados, literalmente como presas de caza.
Nefastos personajes como el comisario Villar y otros de no menor catadura moral y perversa gozaron con la rendición de un grupo de aproximadamente 16 combatientes, quienes, luego de rendirse y de entregarse, son torturados, aniquilados, acribillados y destrozados. Y no conforme con ello, algunos permanecen largos años en tumbas "NN" en el cementerio central de nuestra Capital, aunque pudieron entonces ser identificados por sus huellas dactilares y entregados a sus familiares. Pero al juez interviniente, asumiendo plenamente que la figura de "desaparecido" crea mayor ansiedad y sufrimiento no sólo en sus familiares sino también en la sociedad, no ordenó tal simple investigación. ¿Por qué tanta saña, por qué tanta morbosidad?
Es necesario identificar a los actores directos de tales hechos aberrantes y que paguen su condena en las cárceles y no bajo arresto domiciliario o cualquier otra figura de privilegio.
La impunidad que se instauró e impusieron las Fuerzas Armadas y de Seguridad, oportunamente avaladas mediante leyes por gobernantes sumisos nos obligan, como militantes de Derechos Humanos denunciantes en esta causa y como Familiares de Detenidos Desaparecidos por Razones Políticas, a seguir luchando en el logro de estos objetivos. Es imperioso que la sociedad conozca a los responsables de tanta crueldad y que éstos sean sometidos a la Justicia , algo que jamás estos homicidas posibilitaron a quienes asesinaron.
A 33 años de la masacre de la Capilla del Rosario, y en recuerdo y homenaje a quienes cayeron heroicamente, seguiremos investigando la identidad de los restantes cuerpos, como ya se hizo con Betancour, que ya fue entregado a sus familiares.
Consideración aparte pero tremendamente importante es el papel del Poder Judicial de la actualidad, en su obligación de juzgar sin demora a quienes cometieron tremendos crímenes.
¡Debemos saber la verdad!
Mirta A. de Clérici
Familiares de Detenidos-Desaparecidos por Razones Políticas
Denunciante de la causa.
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