Economía  |  Política  |  Información General
    
Agregar Página de Inicio Agregar Favorito
   
   

 

Secciones | La Cara Oculta

Domingo 13 de noviembre de 2011

   
   
Vinculaciones peligrosas

La investigación que estallara este lunes tras conocerse el allanamiento en las oficinas de la Secretaría de Turismo a cargo del profesor Edgardo Avalos, podría concluir en traumáticas derivaciones.

Es que al margen de la investigación que la Justicia provincial lleva a cabo en la eventual comisión del delito de defraudación a la administración pública por la otorgación de créditos FONDETUR durante el presente período, un alto funcionario de la Secretaría de Turismo estaría también involucrado en el hecho al haber sido el puente “necesario” para varios de esos créditos, mal otorgados, por lo tanto mal habidos.

El tráfico de influencia que siempre fermentó en Turismo, que permitió a uno o varios  “emprendedores” hacerse de platita fácil sin siquiera preocuparse por desarrollar emprendimiento turístico alguno, en una provincia con enormes bondades naturales, como fenomenales carencias de atractivos que cautiven a turistas, resulta por demás oneroso el permitir y compartir semejante estafa al erario público.

Se dice que el alto funcionario estaría a través de su pareja vinculado a quien fuera a su vez la pareja de uno de los presuntos estafadores y que tras romperse la relación sentimental concluyó con la denuncia en estrados judiciales, ya que el productor turístico y viñatero habría vendido durante el transcurso del trámite de adjudicación del FONDETUR y la percepción de 100 mil pesos, la propiedad en Fiambalá, aunque no se descarta que dicha denuncia se efectuó para procurar quedar “limpio”.

El enrosque sentimental y amistoso tras limarse la relación de unos, concluyó con diezmar los negocios. Las derivaciones pueden finalizar embarrando al resto de quienes sumisión y complacencia mediante con los dineros públicos, favorecieron a pescadores de fortunas fáciles. Mínimo esfuerzo, mayúsculas ganancias. Pero no se trata de un solo “boletero”, sino varios. Aunque ahora la sala se llenará más bien del público habido por ver cómo caen y ruedan las cabezas del escenario fastuoso del gran negocio que siempre fue Turismo para funcionarios y amigos, claro está, en las postrimerías del ejercicio de la función pública.
 
 
 
Año V | Copyright 2005-2009 EDITORIAL LA ISLA | Todos los derechos reservados
República 530 - Oficina 6 | Tel.: 03833-425626