La secretaria de Cultura, profesora Claudia Ferreyra, demostró en dos años de gestión a cargo del organismo que imparte cultura en la provincia, al estilo Krapp, tener cierta inclinación a favorecer las compras a un puñado de proveedores que en ese organismo se convirtieron en multifuncionales con facturaciones millonarias.
Según el último informe brindado por la propia secretaria Claudia Ferreyra ante la comisión de Cultura, que estudia los movimientos presupuestarios del organismo, que en forma conjunta con Turismo, como sucede anualmente, fueron los organizadores de la última Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, la funcionaria dejó al descubierto su predilección por no más de tres proveedores que el organismo a su cargo viene contratando en forma permanente excluyendo al resto, en la mayoría de los casos sin concurso de precios, pese a estar obligada por la ley de Administración Financiera Nº 4938.
Por caso, vale citar los servicios brindados por Soul Brand, de Omar Baudino, que durante la última Fiesta del Poncho le facturó al organismo que conduce Ferreyra por encima de los 110 mil pesos por servicios de folletería, impresión de afiches, volantes y bolsas institucionales; o bien el caso de una firma que permanentemente, con la llegada de Ferreyra a Cultura, acapara la mayoría de los servicios que requiere el organismo encargado de impartir y difundir cultura, se trata de K Producciones, de Mario E. Martinena Manfrotto, al cual Ferreyra le contrató la impresión de 8.000 revistas institucionales por un monto de $ 59.512,59. También la cartelería de ingreso al salón mayor por unos 28 mil pesos, el servicio de promotoras por $ 9.200 y, como si no hubiera nadie más que pudiera hacerlo, Ferreyra contrato a Martinena para que realizara la “coordinación del Escenario Mayor” por la nada despreciable suma de 25 mil pesos, embolsando este “proveedor” solamente durante el Poncho $ 121.712. |