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Viernes 24 de Agosto de 2012

   
   
“Pecho de paloma” o “hundido”: tratamientos que evitan la cirugía

Por pectus carinatum y excavatum se conoce a dos deformidades de la caja torácica, que padece el 2% de la población argentina. 


Alternativas no invasivas que evitan pasar por el quirófano

El pectus carinatum es una malformación, que se evidencia por el desplazamiento del esternón hacia delante. Vulgarmente se lo conoce como “pecho de paloma” o “pecho de pollo” ya que en estos pacientes, el tórax adopta una forma similar al de las aves. Por su parte, el pectus excavatum es una depresión del esternón y la porción central inferior de las costillas causado por un crecimiento anómalo excesivo del cartílago costal durante el desarrollo de la pared torácica.

Alrededor del 2% de la población de la Argentina tiene alguna deformidad de la caja torácica, aunque algunas son muy leves y no necesitan ningún tratamiento.

Hasta hace poco los tratamientos resultaban tan severos e invasivos, que muchos pacientes permanecían sin solución.

Los doctores Marcelo Martínez Ferro (MN 67774) y Carlos Fraire (MN 40192), médicos cirujanos del Hospital Privado de Niños, desarrollaron técnicas que permiten que estas anomalías puedan solucionarse con eficacia ysin pasar por el quirófano.

Con sus técnicas no quirúrgicas el 90% de los pacientes con pectus carinatum lograron una mejoría tan satisfactoria que no necesitaron la tradicional cirugía. Además, desarrollaron una intervención mínimamente invasiva y muy novedosa con la que ya operaron  cientos de pacientes con pectus excavatum, siendo la experiencia más numerosa de Sudamérica.

Las malformaciones de pectus son muy comunes y ocasionan múltiples problemas de salud, alteración de la personalidad y problemas de autoestima.

El pectus carinatum, vulgarmente se lo conoce como “pecho de paloma” o “pecho de pollo” ya que en estos pacientes el tórax adopta una forma similar al de las aves, puede ser visto en lactantes y niños pequeños, aunque la edad de aparición más frecuente es durante la infancia y la adolescencia, especialmente durante los períodos de crecimiento.

Los pacientes con esta anomalía suelen no tener ningún tipo de síntoma asociado, aunque en raras ocasiones la deformidad puede ocasionarles dolor al respirar e imposibilidad de recostarse boca abajo.

En tanto el pectus excavatum no siempre se nota en el nacimiento, por lo general, se hace aparente a los dos o tres años de edad. Puede volverse severo durante la infancia y seguir progresando con el crecimiento.

Esta enfermedad es cuatro veces más común en los varones que en las niñas y ocurre con más frecuencia en las familias en las que un miembro tiene esta anormalidad.

Ocasionalmente los pacientes se quejan de un dolor inespecífico en la pared torácica y suelen adoptar una postura anormal que se caracteriza por el encorvamiento de la columna dorsal y rotación de los hombros hacia adelante.

Esta postura suele empeorar el aspecto del hundimiento y resulta imprescindible corregirla antes de indicar la cirugía.

Los posibles tratamientos

Pectus carinatum

Tratamiento no invasivo

Martínez Ferro y Fraire crearon un exitoso aparato para la corrección no quirúrgica.

Es el sistema compresor dinámico torácico FMF que fue íntegramente diseñado, desarrollado y patentado en la Argentina y que hoy en día es reconocido mundialmente como el más eficiente para tratar a los pacientes que presentan esta anomalía.

Este equipo actúa en forma dinámica y requiere ajuste de presiones periódicos en la medida en que el tórax se corrige.

El porcentaje de éxito estimado con el uso del compresor es del 90% y su uso, en muchos casos, evita una intervención quirúrgica.

Tratamiento quirúrgico

La técnica de corrección quirúrgica mínimamente invasiva para el pectus carinatum, fue por primera vez descripta por el doctor Horacio Abramson, un prestigioso y reconocido cirujano torácico argentino.

Es importante destacar que la operación se indica cuando falla el tratamiento del compresor dinámico. Mediante dos pequeñas incisiones a ambos lados del tórax, se procede a colocar dos sujetadores laterales que se amarran a las costillas.

Luego se pasa un implante tipo “barra” de lado a lado del tórax.

Este implante pasa por el tejido subcutáneo pero no ingresa a la cavidad torácica.

Haciendo presión hacia la espalda, el implante es amarrado a ambos sujetadores laterales, provocando la corrección instantánea de la deformidad.

El implante se deja colocado entre dos y tres años y luego se retira quirúrgicamente.

Esta cirugía presenta resultados estéticos inmejorables, además durante la cirugía no se desmontan los músculos ni se resecan los cartílagos, por lo cual el sangrado es mínimo y la recuperación es rápida.

Pectus excavatum

Tratamientos no invasivos

Es muy importante tener en cuenta que para este tipo de pectus los tratamientos no quirúrgicos que se indican como una terapia obligatoria, sólo corrigen el defecto o evitan la cirugía en algunos casos.

Estos tratamientos están indicados para revertir el daño secundario que padecen estos pacientes debido al anormal funcionamiento de toda la caja torácica, la columna, los órganos intratorácicos y los músculos que la rodean. Además, debido a la vergüenza que experimentan o al detrimento en el rendimiento físico, muchas de estas personas deciden abandonar todas las prácticas deportivas.

Hay varios ejercicios que pueden ayudar a fortalecer los músculos, es importante hacer abdominales, trabajar los pectorales, ejercitar los músculos de la cintura escapular, y también los espinales siempre y cuando no haya presencia de escoliosis concomitante.

También se recomienda hacer natación terapéutica al menos dos veces por semana, este deporte le ayudará al paciente a mejorar el rendimiento deportivo y la capacidad pulmonar, además de detener el hundimiento, y mejorar la postura cifótica.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía de reconstrucción puede realizarse a cualquier edad, siempre y cuando sus cartílagos sean lo suficientemente maleables.

Si bien la edad ideal se estima entre los 10 y los 14 años, en algunos casos especiales y dependiendo de la severidad del cuadro, se puede indicar la cirugía en pacientes menores o en adultos.

El tratamiento quirúrgico se indica cuando hay dolor torácico continuo o intermitente, empeoramiento agudo del defecto, palpitaciones, falta de aire o disminución del rendimiento deportivo, disfagia, que es una dificultad para deglutir los alimentos, que sucede debido a la compresión del esófago contra la columna en los casos severos; problemas psicológicos y escoliosis.

La técnica más utilizada por los doctores Fraire y Martínez Ferro es la cirugía de Nuss, que es una intervención innovadora mínimamente invasiva.

Mediante control con una micro-cámara de televisión, se colocan un sistema de implantes metálicos en forma de “C” detrás del esternón y delante del corazón, a través de incisiones a ambos lados del pecho.

Luego se los rota hasta el punto medio para elevar el esternón y doblar los segmentos cartilaginosos de las costillas.

Este método es el más recomendado actualmente, ya que posee un post operatorio muy favorable con respecto a la cirugía tradicional, y con este procedimiento no se efectúa una incisión en la pared anterior del tórax, tampoco se desinsertan los músculos pectorales, evitando la sección y fractura del esternón y la resección de los cartílagos costales.

La técnica de Nuss utiliza la misma elasticidad del tórax para conseguir una corrección óptima, como los cartílagos son elásticos, al colocar el implante, el tórax adopta una nueva forma.

El implante se deja por 2 o 3 años y luego se retira con una mínima cirugía de un día de internación.

Esta cirugía posee múltiples ventajas porque se reduce el tiempo del quirófano, y provee excelentes resultados estéticos a largo plazo.

Es común que el paciente vuelva a sus actividades habituales al mes de tratarse con la operación de Nuss.

 
 
 
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